viernes, 7 de abril de 2017
jueves, 30 de marzo de 2017
domingo, 26 de marzo de 2017
miércoles, 22 de marzo de 2017
domingo, 5 de marzo de 2017
domingo, 26 de febrero de 2017
viernes, 24 de febrero de 2017
El histórico descubrimiento de los exoplanetas y «la prueba de vida» en otros mundos
La estrategia de comunicación fue la habitual para los grandes acontecimientos. La NASA
divulgó en su página web con varios días de antelación el anuncio de un
descubrimiento importante, lo que alimenta el interés por la noticia y
desata todo tipo de conjeturas y especulaciones.
Solo que en la mayoría de las ocasiones las expectativas se ven
defraudadas. Pero esta vez no ha sido así y lo que se suponía que iba a
ser el mayor anuncio de la historia sobre el descubrimiento de exoplanetas, astros que giran sobre estrellas como nuestro Sol, lo ha sido realmente.
Un equipo internacional de científicos liderados por la NASA han desvelado la existencia de un sistema de siete planetas del tamaño de la Tierra que orbitan alrededor de una estrella enana y ultrafría, Trappist-1, situada a tan «solo» 40 años luz de distancia de nosotros. Es demasiado lejos aún como para poder llegar con la tecnología actual a este sistema solar similar al nuestro, algo que nunca hasta ahora se había encontrado, pero, a día de hoy, es ya un objetivo prioritario para poder encontrar vida fuera de nuestros mundos más cercanos.
Según el estudio publicado ayer en la revista científica Nature y de acuerdo con las declaraciones ofrecidas por los responsables de la NASA, tres de los siete planetas se encuentran en la zona habitable, lo que significa que podrían albergar océanos de agua en sus superficies, lo que aumenta la posibilidad de que los astros que giran en torno a Trappist-1, una estrella situada en la constelación de Acuario de tan solo el 8 % del tamaño del Sol, similar al de Júpiter, puedan acoger vida. Seis de los siete cuerpos también son, probablemente, rocosos. Si esta configuración planetaria es común, nuestra galaxia podría estar repleta de planetas como la Tierra. El descubrimiento de los exoplanetas abre grandes oportunidades.
El hecho de que Trappist-1 sea una estrella enana roja muy fría implica que la energía que proporciona a los exoplanetas descubiertos es parecida a la recibida por los que se encuentran en la zona interior de nuestro sistema solar. De hecho, tres de los nuevos astros, bautizados como c, d y f, reciben cantidades de energía similares a las de Venus, la Tierra y Marte, respectivamente. Sin embargo, son e, f y g los que orbitan alrededor de la zona habitable de la estrella y los que podrían tener océanos de agua en su superficie. https://www.youtube.com/watch?v=bnKFaAS30X8 fuente http://www.lavozdegalicia.es
Un equipo internacional de científicos liderados por la NASA han desvelado la existencia de un sistema de siete planetas del tamaño de la Tierra que orbitan alrededor de una estrella enana y ultrafría, Trappist-1, situada a tan «solo» 40 años luz de distancia de nosotros. Es demasiado lejos aún como para poder llegar con la tecnología actual a este sistema solar similar al nuestro, algo que nunca hasta ahora se había encontrado, pero, a día de hoy, es ya un objetivo prioritario para poder encontrar vida fuera de nuestros mundos más cercanos.
Según el estudio publicado ayer en la revista científica Nature y de acuerdo con las declaraciones ofrecidas por los responsables de la NASA, tres de los siete planetas se encuentran en la zona habitable, lo que significa que podrían albergar océanos de agua en sus superficies, lo que aumenta la posibilidad de que los astros que giran en torno a Trappist-1, una estrella situada en la constelación de Acuario de tan solo el 8 % del tamaño del Sol, similar al de Júpiter, puedan acoger vida. Seis de los siete cuerpos también son, probablemente, rocosos. Si esta configuración planetaria es común, nuestra galaxia podría estar repleta de planetas como la Tierra. El descubrimiento de los exoplanetas abre grandes oportunidades.
«Los siete planetas tienen temperaturas de entre 0 y 100 grados centígrados, lo suficientemente bajas como para hacer posible la presencia de agua líquida en sus superficies», según se destaca en el estudio en Nature.The TRAPPIST-1 star & 7 Earth-sized planets orbiting it, are relatively close to us; located ~40 light-years away: https://t.co/QS80AnZ2Jg pic.twitter.com/GiKAFXyNvo— NASA (@NASA) February 22, 2017
Los próximos pasos tras el descubrimiento de los exoplanetas
«Los próximos pasos serán detectar y medir la atmósfera de todos
estos planetas, una tarea en la que se involucrarán equipos de todo el
mundo», explica Didier Queloz, coautor del trabajo e investigador del
Observatorio de Ginebra. De hecho, el telescopio espacial Hubble
de la NASA ya está siendo utilizado para buscar atmósferas alrededor de
estos astros, con vistas a que en el futuro se puedan detectar
marcadores indicativos de posibles signos de vida. «Con la próxima
generación de telescopios como el europeo E-ELT o el James Webb de
la NASA pronto podremos buscar agua, e incluso pruebas de vida en estos
mundos», asegura un entusiasmado Emmanuël Jehin, uno de los miembros
del equipo que participó en el hallazgo.El hecho de que Trappist-1 sea una estrella enana roja muy fría implica que la energía que proporciona a los exoplanetas descubiertos es parecida a la recibida por los que se encuentran en la zona interior de nuestro sistema solar. De hecho, tres de los nuevos astros, bautizados como c, d y f, reciben cantidades de energía similares a las de Venus, la Tierra y Marte, respectivamente. Sin embargo, son e, f y g los que orbitan alrededor de la zona habitable de la estrella y los que podrían tener océanos de agua en su superficie. https://www.youtube.com/watch?v=bnKFaAS30X8 fuente http://www.lavozdegalicia.es
Suscribirse a:
Entradas (Atom)